A man putting his arm on the shoulder of another man in a comforting way

En toda la región de la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health (VCH), estamos mejorando la atención en materia de salud mental y consumo de sustancias (mental health and substance abuse, MHSU) para adaptarnos mejor a las necesidades de las personas. A lo largo del último año, los nuevos servicios, las nuevas viviendas y las alianzas más sólidas nos han ayudado a crear un sistema de apoyo más cohesionado, basado en la dignidad, la compasión y el acceso oportuno a la atención médica.

Exterior photo of a small building

Uno de nuestros avances más importantes ha sido la inauguración de las residencias Alouette Homes. Estos dos centros, con capacidad para 18 residentes, se diseñaron para personas que necesitan atención de salud mental a largo plazo en un entorno que les resulte seguro, tranquilo y familiar. Durante años, muchas de estas personas vivieron en unidades hospitalarias de alta seguridad debido a la complejidad de sus necesidades en materia de salud mental y consumo de sustancias. Alouette Homes pone fin a eso.

Hoy en día, los residentes son recibidos en un ambiente hogareño donde se comparten las comidas, la luz natural inunda las habitaciones y los equipos de atención adaptan el apoyo a los objetivos de cada persona. Al ser los primeros servicios de este tipo en la Colombia Británica, estas residencias ofrecen a las personas no solo tratamiento, sino también comodidad, estabilidad y un verdadero sentido de pertenencia. 

MHSU support worker in a caring conversation at a table

En todo Vancouver, otras mejoras también están contribuyendo a que las personas puedan acceder a la atención médica de manera más oportuna y más cerca de casa. En la residencia Venture House, nuestro programa de intervención en crisis y estabilización a corto plazo, hemos añadido cuatro nuevas plazas, ampliando así nuestra capacidad para apoyar a las personas que necesitan ayuda urgente. El programa ofrece consejería, apoyo en situaciones de crisis y una alternativa segura a la hospitalización para personas que presentan problemas de salud mental.

La Ciudad de Vancouver también ha inaugurado 42 nuevas unidades de vivienda con servicios de apoyo para la salud mental y el consumo de sustancias (MHSU), entre las que se encuentran Acorn House, en el Oak Care Centre, y Granville Gate. Cada nueva vivienda representa a una persona más que puede vivir en un lugar estable y con servicios de asistencia, y que al mismo tiempo puede recibir la atención que necesita.  

Para responder con mayor eficacia ante situaciones de crisis urgentes de salud mental, hemos reforzado nuestra antigua colaboración con el Departamento de Policía de Vancouver (Vancouver Police Department, VPD) a través del programa Car 87/88. El programa, que ahora cuenta con dos vehículos de intervención en lugar de uno, agrupa a enfermeros psiquiátricos con agentes de policía para ofrecer un apoyo especializado y centrado en la salud directamente en la comunidad, lo que ha supuesto un aumento del 44 % en la prestación del servicio.

En el Centro de Mando Operativo del Departamento de Policía de Vancouver (VPD), los enfermeros de la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health (VCH) ayudan ahora a priorizar las llamadas en tiempo real. Al aportar una perspectiva clínica cuando procede, diariamente desviamos un promedio de entre cinco y siete llamadas de la policía hacia los equipos médicos de la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health (VCH). Estos cambios disminuyen los ingresos hospitalarios innecesarios y ayudan a las personas a recibir la atención adecuada con mayor rapidez.

Las mejoras a Access Central han dado lugar a una disminución del 69.5 % en los tiempos de espera, y los casos más urgentes ahora reciben atención en un plazo de 24 horas.

Hemos hecho mejoras a Access Central, donde la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health (VCH), la autoridad sanitaria Providence Health Care y el Programa Regional de Adicciones han transformado los servicios de tratamiento de la abstinencia. Gracias al equipo clínico fortalecido, a la priorización de pacientes según la urgencia, al inicio del tratamiento el mismo día en la comunidad y a las 20 nuevas plazas del programa Road to Recovery en el Hospital St. Paul’s, los tiempos de espera se han reducido en un 69.5 %. En la actualidad, la mayoría de los casos urgentes reciben atención en un plazo de 24 horas, mientras que el tiempo de espera en promedio para el resto de los casos se ha reducido a tan solo cuatro o seis días.

En conjunto, estos avances reflejan nuestro enfoque coordinado y compasivo de la atención médica, un enfoque que reconoce que la recuperación es diferente para cada persona y que un apoyo oportuno y respetuoso puede cambiarlo todo.