Acceso oportuno a tratamientos innovadores y más prácticos para el tratamiento de los cálculos renales
Vivir con cálculos renales puede significar procedimientos repetidos y largas recuperaciones. Los avances en la atención urológica están ayudando a los pacientes a sufrir de menos alteraciones y a tener un regreso más rápido a la vida diaria.
Estamos impulsando la atención para los cálculos renales al ofrecer a los pacientes acceso más oportuno a tratamientos revolucionarios que son más seguros, más prácticos y que interfieren menos en la vida diaria.
Para Manny Chiquita, ese progreso ha cambiado su vida. Hace más de 30 años, Manny sintió por primera vez un dolor agudo mientras jugaba al golf en Tsawwassen, en la Colombia Británica, lo que fue el comienzo de un largo proceso con cálculos renales recurrentes. “Vi sangre en mi orina y lo ignoré,” recuerda. “Me dije a mí mismo que si sucedía de nuevo, iría al médico”.
Dos meses después, con dos niños pequeños en casa, Manny visitó a su médico de familia. Las pruebas revelaron un cálculo renal de 17 milímetros alojado en sus vías urinarias, lo cual le provocaba un fuerte dolor y sangrado. Debido a su tamaño, la cirugía era la única opción.
Ahora, a sus 67 años, Manny se ha convertido en un rostro familiar en el Centro de Cálculos (Stone Centre) del Hospital General de Vancouver (Vancouver General Hospital, VGH), donde recibe atención y monitoreo continuos. Con el paso de los años, a menudo ha dependido de la litotricia por ondas de choque extracorpóreas (extracorporeal shock wave lithotripsy, ESWL), un tratamiento comprobado que utiliza ondas sonoras de alta intensidad para fragmentar los cálculos, pero que normalmente requiere sedación, ayuno y tiempo de recuperación.
Esa situación cambió cuando el Dr. Ben Chew, urólogo del Centro de Cálculos e investigador del Instituto de Investigación de la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health (Vancouver Coastal Health Research Institute, VCHRI), invitó a Manny a participar en el primer estudio clínico de una nueva tecnología: litotricia por ondas de ruptura (Break Wave Lithotripsy, BWL). Manny no dudó.
La litotricia por ondas de ruptura (BWL) utiliza ondas sonoras de baja intensidad para fragmentar suavemente los cálculos renales sin necesidad de anestesia, preparación nutricional o sedación. El procedimiento dura aproximadamente 30 minutos, utiliza imágenes de ecografía sin radiación y permite que los pacientes conduzcan a casa después. Compacta y compatible con las máquinas de ecografía actuales, la tecnología tiene el potencial de ampliar el acceso al tratamiento de cálculos renales en los hospitales.
Para Manny, los beneficios fueron inmediatos. "Elegiría la litotricia por ondas de ruptura (BWL) de nuevo en un abrir y cerrar de ojos. No hubo preparación, no hubo tiempo de recuperación, y pude expulsar todos mis cálculos. Fue un procedimiento cien por ciento exitoso para mí.”
Para pacientes como Manny, las innovaciones en investigación como la litotricia por ondas de ruptura (BWL) ofrecen más que comodidad y conveniencia: brindan un camino más rápido hacia la recuperación y una mejor calidad de vida. Este trabajo refleja nuestro compromiso de impulsar la atención médica centrada en el paciente y de hacer que los tratamientos de vanguardia para los cálculos renales sean más accesibles en toda la región de la autoridad sanitaria Vancouver Coastal Health.